YO SOY MALALA, de Malala Yousafzai y Christina Lamb

Disponible en Las Américas
“Cuando yo nací, los habitantes de nuestra aldea se compadecieron de mi
madre y nadie felicitó a mi padre. Llegué al alba, cuando se apaga la última
estrella, lo que los pashtunes consideramos una buen augurio… El primer hijo
que mis padres habían tenido nació muerto, pero yo nací llorando y dando
patadas. Era una niña en una tierra en la que se disparan rifles al aire para
celebrar la llegada de un hijo varón, mientras que a las hijas se las oculta
tras una cortina y su función en la vida no es más que preparar la comida y
procrear”.

Así comienza el primer capítulo de Yo soy Malala, el libro en el que Malala
Yousafzai nos cuenta la que ha sido su vida y nos ilustra sobre los principios
que la han inspirado. Una vida cortísima, de poco más de dieciséis años de
existencia que, sin embargo, ya se encuentra jalonada por más hechos notables
que la de la gran mayoría de nosotros.

Su popularidad comienza de modo trágico en octubre de 2012. Pistoleros
talibanes, bajo cuyo control se encontraba entonces su región natal del valle
de Swat, en Pakistán, la asaltaron en plena calle disparándole un tiro en la
cabeza. Brutal manera de tratar de cerrar una aboca y de silenciar un espíritu que,
ahora más que nunca, y tras su milagroso restablecimiento, no cesa en su empeño
de hacer conocer las numerosas injusticias a las que deben hacer frente las
niñas y mujeres de su país.

Finalista del último Nobel de la Paz y poseedora de varios otros premios,
como el XXV Premi Internacional Catalunya 2013, Malala se ha convertido en el
símbolo de todo un pueblo y en portadora de una causa que ya desborda los
límites de su país. A sus dieciséis años, Malala sigue abogando por el acceso
universal a la educación a través del Malala Fund, una organización sin ánimos
de lucro que apuesta por programas de gestión comunitaria y que apoya a los
defensores de la educación en todo el mundo. Su voluntad de hacer cambiar las
cosas no conoce límites.

Escrito por la reputada periodista británica Christina Lamb, Yo soy Malala
no se limita a relatar aspectos de la vida de Malala, sino que la encuadra
teniendo en cuenta los hechos fundamentales acaecidos durante los últimos años
en Pakistán y que son necesarios para la adecuada comprensión de cuanto se
cuenta. Christina Lamb emplea un tono lírico y hace uso de un lenguaje que,
desprovisto de toda retórica, se limita a dar cuenta de los hechos de forma
clara y precisa.

Esta mi primera recomendación de lectura del año que acabamos de estrenar
no es inocente. Es mi modo de decirles que cuando de verdad se tiene voluntad, podemos
contribuir a la obtención de un mundo mejor. Yo soy Malala es una historia
inspiradora, real como la vida misma, cuya lectura nos hará apreciar aquello a
lo que verdaderamente deberíamos otorgar algún valor en nuestras vidas.
Francisco Hermosín
Librero en Las Américas