Libro: Un piojo llamado Matías – Fernando Aramburu

LA VIDA DE UN PIOJO LLAMADO MATIAS
FERNANDO ARAMBURU
Tusquets 2004

Fernando Aramburu (fotografía de Tusquets Editores)
La editorial Tusquets anunciaba el pasado día 29 de noviembre el fallo de
su tradicional premio de novela. El galardón recayó en el autor vasco Fernando
Aramburu por su novela  
Años lentos,  en la que profundiza en la sociedad vasca y, en particular, en la génesis de
ETA y en el terrorismo armado.

La prosa de Fernando Aramburu no siempre ha sido tan grave ni se
limita a una sociedad a la que escruta con
detenimiento. 

No, Aramburu es capaz de apearse de su mundo de adulto haciendo
suyos los sentimientos de un niño y hasta los de un piojo que, ignorante del
macrocosmos que le rodea, interpreta su pequeñito universo con la inocencia del
infante que apenas lo comienza a conocer. Ese es precisamente el ejercicio que
lleva a cabo en su libro para niños de entre 8 y 88 años “La vida de un piojo llamado Matías”  sobre el que hemos querido
ofrecerles la siguiente crónica ahora que las fiestas navideñas les dejarán un
poquito más de tiempo para leer:
La cabeza de un conductor de trenes, inmenso espacio poblado de una vegetación densa y exuberante; una gorra de pana similar a un enorme páramo seco y desolado; o la barriga de un perro cuya agradable temperatura lo convierte en el paraíso anhelado de cualquier ácaro que se precie, son algunos de los agrestes territorios que Matías, el piojo de nuestra historia (nuestro piojo, por tanto), acabará recorriendo a lo largo de su extraordinaria y breve epopeya.

Desde la cima de su vejez, Matías nos relata las circunstancias de su nacimiento en la nuca del maquinista, donde peligros extraordinarios como inundaciones de espuma, ráfagas ensordecedoras de aire caliente, o peligros inusitados como el del “dedo rascador”, lo obligan a mantenerse en un continuo estado de alerta como único modo de conservar la vida.

Poco a poco, Matías va conociendo su mundo.

“Había sido hasta entonces un piojo ignorante…”, se dice, “…creía que el mundo acaba y comienza en la nuca de un maquinista”. 

En compañía de una pioja que resultar ser sur hermana, Matías emprenderá entonces, una larga marcha tan rica en experiencias como en enseñanzas. Así, caerá prisionero del poderoso Rey de la caspa, que lo obliga a transportar bloques de piel destinados a la construcción de su palacio; pasará hambre y sed y habrá de hacer frente a las críticas severas de un piojo adulto incapaz de comprender a las nuevas generaciones, conocerá el amor y generará su propia descendencia, soportará los ataques de una banda organizada de piojos pendencieros y sufrirá, en su propia quitina, la famosa profecía del “gran ojo” de la que escuchara hablar a algún que otro piojo, viejo de por los menos cuarenta días.

La vida de un piojo llamado Matías no es una historia banal. Escrita en un estilo fresco y fluido, su trama pasa, no obstante a un segundo plano frente a la destreza con la que Aramburu logra humanizar a Matías, que se volverá entrañable a nuestros ojos porque en el fondo es el protagonista de una divertida y refrescante metáfora que tiene como eje nuestro propio universo y en la que se vehiculan valores tan fundamentales como, la empatía, la amistad, la constancia, el amor, el espíritu de sacrificio, la bondad o el altruismo.

Aquellos que tienen hijos, encontrarán aquí la oportunidad de compartir con ellos unas cuantas horas de agradable lectura; aquellos que carecen del hábito de la misma, la ocasión de adquirirla de forma amena y divertida.

Nota sobre el autor:
Fernando Aramburu, nació 
en San Sebastián en 1959. Cuenta en su haber con destacados premios
literarios como el Ramón Gómez de la Serna (1997), el Euskadi (2001), el Dulce
Chacón de Narrativa Española (2007), o el Premio Tusquets de novela (2011)
otorgado este último por su libro “Años lentos”. 
Colaboración: Francisco Hermosín.