Crónica: Caperucita en Manhattan – Carmen Martín Gaite

Caperucita en manhattan

CAPERUCITA EN MANHATTAN

Carmen Martín Gaite
Siruela, 2009

BIOGRAFÍA:

Nació en 1925 en la ciudad de Salamanca, España, y falleció en Madrid en julio del año 2000. Doctorada en Filosofía y Letras, se la considera como uno de las principales representantes de la generación de narradores de la posguerra civil española y uno de los valores más firmes de la literatura española contemporánea. Fue autora de numerosos libros de ensayo, poesía y novela, centrados sobre todo en el análisis de las relaciones entre el individuo y la colectividad, que le merecieron galardones como el Premio Nadal, Premio Nacional de Literatura, el Premio Anagrama de Ensayo, o el Premio Príncipe de Asturias de las Letras,

Caperucita en Manhanttan no es exactamente la reescritura del famoso cuento que todos conocemos escrito por Charles Perrault allá por el siglo XVII. Lo que si es cierto, es que Carmen Martín Gaite se inspira en él y conserva los tres personajes principales de la historia; la propia caperucita, evidentemente, a la que llama Sara Allen; la abuela, que ella identifica con una antigua actriz y cantante; y, por supuesto, el lobo, que aquí no es otro que Mister Woolf, un riquísimo magnate de la pastelería que ha hecho fortuna fabricando tartas.


Sara Allen, nuestra Caperucita, es una niña de unos 10 años que vive con sus padres, fontanero él y cuidadora de ancianos ella, en un edificio de apartamentos del barrio de Brooklyn, un lugar que ella considera sumamente feo y carente de todo interés. Hay que decir que Sara es un ser enormemente inquieto e imaginativo. Le encanta leer (ya ha leído libros como Alicia en el país de las maravillas o Robinson Crussoe) y sobre todo conocer. Es por ello que detesta la vida monótona, sumisa y previsible de su madre, una mujer timorata, víctima de su propio ritual cotidiano y sujeto a numerosas manías. Una de éstas es la de hace tartas de fresa siguiendo, siempre, una receta secreta que guarda celosamente en casa de la abuela.

La abuela es una antigua estrella de Broadway, bastante estrafalaria por cierto, que no se resigna a envejecer y que gracias a ese espíritu joven es capaz de mantener una gran complicidad con su nieta. Es por eso que Sara adora ir a su casa, situada en plena isla de Manhattan y muy cerquita del famoso Central Park, un lugar por el que Sara siente una tremenda atracción. Así, cada sábado, religiosamente, Sara acompaña a su madre a la hora de llevar una de sus famosas tartas de fresa a su abuela. Pero lo que verdaderamente desea es poderlo hacer un día ella sola para poder así pasearse por todo Manhanttan en total y absoluta libertad.

La ocasión se presenta el día en que sus padres deben emprender un viaje de forma inesperada y la dejan al cuidado de unos vecinos. Sara se escapa, sin olvidar la cesta con la tarta de fresas que su madre ya había preparado, toma el metro hasta el corazón de la Gran Manzana, y una vez allí, se da cuenta de que en ese universo no solo existen seres maravillosos, como Miss Lunatic, una vieja itinerante que parece salida de un cuento de hadas y que guarda un parecido asombroso con la famosa estatua de la libertad, sino también, individuos sospechosos con intenciones muy poco claras, como es el caso del famoso pastelero Mister Woolf, dispuesto a todo por poseer el secreto de la elaboración de la tarta de fresas que Sara Allen lleva a su abuela.

Caperucita en Manhattan alecciona sobre la iniciación de los niños y jóvenes a la vida adulta. Muestra la importancia de la experiencia y del aprendizaje sobre la familia, la amistad, el esfuerzo, la monotonía y peligros de la vida moderna pero, por encima de todo, sobre la responsabilidad que supone el hecho de tener que tomar decisiones con el fin, no solamente de ejercer la propia libertad, sino de ayudar a construirla en el seno de la sociedad de que formamos parte.

Quizás sea todo esto lo que justifique sus continuas reediciones, que ya han superado el número de 40 desde que fuera publicado por la primera vez a principios de los años noventa tras la visita de la autora a la Ciudad de Nueva York.

Una excelente opción para alumnos de nivel avanzado de español.