Cincuenta Sombras de Grey

!Ahhhh, la San Valentín!

Cincuenta sombras de Grey se estrena ahora en el cine con motivo de la fiesta del amor, del día de los enamorados, como se le llamaba en los años mozos de mis padres.

 Modernidad obliga.

Gracias sean dadas a Eros y a su pandilla de cupidos y cupidotes que, armados de tensos arcos y certeras flechas, nos permiten “liberar el bonobo que llevamos dentro” y entregarnos sin medida a los embates del sexo en directo o en diferido.

Abajo el caduco romanticismo “de niña y de niño bien” con el que hoy no te comerás ni una rosca.

Para hincarle el diente a la carne de todas las tentaciones tienes que ser osado en amores y ceder a ese desenfreno que en nuestro padres era pecado y en nuestro abuelo motivo de cadena perpetúa al infierno.

Mujer y hombre de hoy, !lee Cincuenta sombras de Grey! La película te permitirá “darle al ojo”, sí; pero la lectura del libro te llevará aún más lejos exacerbando en extremo tu imaginación.

Solo, sola, o en pareja, ¡lee Cincuenta sombras de Grey!

Disponible en las Américas, donde el español se encuentra, y el amor a los libros es indefectible.

 Por Teguca