23 de abril de 2019: Día nefasto para el libro y la cultura

JMDL

Me acaba de llegar la noticia de que en 2019 no se celebrará en Quebec el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. La razón alegada es la falta de financiación por parte de las autoridades culturales de nuestra “belle province”.

Si se ha llegado a este punto no es porque el lector sea una rara avis, no. Lectores hay muchos, aunque no tantos como en aquellos tiempos en los que nos paseábamos sin ningún tipo de dispositivo electrónico permanentemente instalado en nuestras manos. Lo que si resulta cada vez más rara es la propensión de dicho lector a invertir una parte de sus recursos pecuniarios en la adquisición libros, sean estos en papel o en formato digital.

Cabe preguntarse, ante este hecho, si la rentabilidad económica, medida en función de la cifra de libros vendidos, no está siendo antepuesta a la promoción real de la lectura y, por consiguiente, al fomento de la cultura, del conocimiento y de la actitud crítica.

En tanto que sociedad, tal vez sea eso lo que estemos dando a entender a quienes se ocupan de administrar nuestra cultura, rebajada hoy en día a mero bien de consumo e incluso a simple y vulgar entretenimiento. Pero no es menos cierto que toda política cultural debe estar encaminada, por encima de todo, a despertar la conciencia de los seres pensantes que somos, y esto, a pesar de que, como individuos, no siempre seamos lo suficientemente lúcidos como para constatar tal necesidad.

No deja de parecerme chocante que, en una época en la que se celebran tantos y tantos días internacionales y mundiales de tantas y tantas cosas, el libro y la lectura sean el objeto de tanto desmérito.

Autor: Francisco Hermosín

Librero en Las Américas. Co-fundador del club de lectura Via Libri.